“...La pintura de Solís utiliza el color en función de
su poder emotivo-evocativo. Al hacer esta identificación,
define el color como vehículo que establece la
realización de un “campo energético” –modelo de
experiencia humana- que se vierte en el lienzo como
vivencia plástica-pictórica-existencial. “...La pintura
de Solís presenta en forma directa la presencia de ese
rasgo “existencial” como razón de ser de la acción
creadora y vínculo humano entre el individuo y su obra....”
Efraín Hernández Villalobos
Historiador y Curador Costarricense.